La confianza empresarial de la construcción sufre una caída histórica (pero aún es la más alta de la economía)

El sector de la construcción recibe otro revés de los datos de mercado. Al freno de la compraventa de viviendas y la firma de hipotecas se suma ahora el retroceso que ha sufrido la confianza empresarial de la actividad.

Según los datos del INE, el índice de confianza empresarial se sitúa en esta recta final del año en 142,3 puntos, lo que se traduce en un desceno de más de cinco puntos respecto al trimestre anterior. En términos porcentuales, la caída trimestral es del 3,7%, convirtiéndose en la más elevada de los principales sectores económicos y en la mayor que sufre el ladrillo desde que hay estadísticas.

La serie histórica empezó en 2013 y, entre los 27 trimestres que se han registrado datos, solo encontramos siete números negativos, y ninguno tan elevado como el actual.

Según Daniel Cuervo, secretario general de APCEspaña, entre los factores que explican este descenso están “el largo periodo que acumulamos sin Gobierno central y, sobre todo, unas perspectivas de unos resultados similares en las elecciones de noviembre que generan incertidumbre puesto que la inestabilidad política no es positiva para ningún sector”. Cuervo también achaca los datos a la “situación internacional con mensajes negativos respecto del tema arancelario de EEUU y China, que afecta directamente a nuestra industria, junto a la incertidumbre generada por el Brexit que tiene su impacto en toda la UE. Y todo ello sin olvidar que diversos organismos están corrigiendo sus perspectivas del cierre de crecimiento en 2019  de la economía española a la baja”. 

¿Significa esto que estamos entonces ante una posible señal de alarma? El sector, de momento, quita hierro al dato. Por un lado, porque ya tiene asumido que en los próximos meses podríamos seguir viendo datos negativos, al menos en el mercado de la vivienda. Y es que, entre los efectos de la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria, el parón político, la incertidumbre que está generando la ralentización económica y las dudas que ha generado a muchos inversores la nueva ley del alquiler, todo apunta a que la normalidad en las estadísticas residenciales podría quedar relegada a 2020.

Además, la lectura del índice de confianza es mucho más positiva si miramos los datos absolutos. Según la serie del INE, y aunque el nivel actual es el más bajo en dos años y medio (habría que remontarse a primavera de 2017 para ver un dato inferior), sigue marcando distancias con los registrados en 2013, en pleno ‘annus horribilis’ del ladrillo, cuando se situaba por debajo de 110 enteros. 

Por último, basta echar un vistazo a los demás sectores económicos para comprobar que la construcción sigue siendo la actividad de referencia. “En un marco de descensos generalizados, la construcción experimenta la caída intertrimestral más acusada, circunstancia que se debe relativizar al comprobarse que su evolución muestra en la actualidad un índice claramente superior al resto de los sectores”, explican fuentes de mercado.

Según el INE, el índice de confianza en el transporte y la hostelería se sitúa en 139,1 puntos, mientras que el del comercio ronda los 134 enteros. En el caso de la industria, el índice se encuentra en 123,5 puntos, cuatro puntos por debajo de la categoría de ‘otros servicios’ (127,4). 

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